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El inicio de un cornudo

La primera experiencia como cornudo fue con una chica con la que llevaba un par de meses saliendo,no sé muy bien el motivo, pero estando en una discoteca empezó a mostrarse molesta conmigo, como provocándome para enfadarme pero yo trataba de ser conciliador, y lo único que conseguía era que se enfadara más, estábamos bailando cuando empezamos a discutir después de una rato, me dice que nos vayamos y le digo que de acuerdo.
Yo tenía entonces 21 años, el caso es que cuando llegamos a la puerta de la discoteca me dice que ha cambiado de idea, y que prefiere quedarse allí sola bailando, me extrañó, y le dije que bueno, que si quería bailar sola que no pasaba nada, que yo me tomaría algo en la barra sin molestarla, se dio la vuelta y se fue a la pista de baile, mientras yo me iba a la barra entonces no me podía imaginar lo que vendría a continuación, pero hoy en día me doy cuenta de que ella lo tenía pensado desde antes sabiendo que yo estaba mirándola. Se puso a bailar con un tío que estaba allí con un amigo, yo alucinaba, a mi me había estado poniendo malas caras toda la noche y ahora aparecía este tío y sonreía total que bailan primero separados, mirándose, sonriéndose…


Poco a poco el empieza a cogerla por la cintura, y se la acerca. Ella sonríe, le hace saber que le gusta lo que hace, y le pone las manos en los hombros yo estaba mirando, ella sabía que yo estaba allí, aunque no me miraba entonces ella se da la vuelta y le coloca el culo en el paquete, se frota, se podía ver la erección desde la barra el tío estaba con un calentón enorme ella sonreía.
Se da la vuelta y se pega a él por la entrepriena, él la agarra por la cintura con los dos brazos y se acercan para besarse se metieron la lengua hasta la campanilla en ese momento me digo: “vete de aquí y olvídala”
Así que me doy la vuelta y me voy para la salida, pero al llegar a la puerta siento que tengo que mirar una vez más, no me podía creer que me estuviera poniendo los cuernos delante de mis narices, así que miro otra vez, y seguían besándose, el agarraba ya el culo de ella, no se molestaba en disimular, y ella parecía disfrutarlo, aunque lo esté contando rápido, en realidad esto pasó durante, no sé, media hora?

Quiero decir que fue algo progresivo, vamos lo normal, lo que pasa es que yo no tenía la capacidad de medir el tiempo en esas circunstancias
no me moví de allí, necesitaba saber cómo iba a acabar eso, aunque cualquiera allí se hacía una idea de lo que iba a pasar, yo no me lo podía creer, necesitaba verlo con mis propios ojos, después de un rato veo que se cogen de la mano y se dirigen a la puerta me quedo inmóvil, esperando una reacción de ella al pasar a mi lado cuando lo hace, me mira y sonríe, y sigue caminando con él de la mano hasta salir de la disco, él no se enteraba de que yo existía estaba empalmado y sabía que ella era la que iba a consolarle, lo demás no le importaba nada
me pregunto qué hacer, salgo? tengo que salir, pero, qué me voy a encontrar fuera? se estarán besando en la calle? se irán?
Decido salir, y los veo andando de la mano los sigo a distancia, ninguno mira atrás de todas formas no van muy lejos, al doblar la esquina hay una avenida grande en la que aparcamos la mayoría de los que íbamos a esa disco, andan unos 50 metros y se meten en un coche, en el de él, obviamente, ella vino en el mío, entonces hago una operación de rodeo, intento acercarme, pero no demasiado y sobre todo que no me vea, tengo miedo a hacer el ridículo (más aún, si eso fuera posible)


No los veo bien, pero desde una vista lateral y por detrás del vehículo, veo la cabeza de él echándose hacia atrás, cambio de ángulo y me parece ver que tiene la boca entreabierta y los ojos cerrados, aunque no podría jurarlo, porque a pesar de las farolas, no se veía bien desde donde yo estaba pero había pocas dudas, a ella no la veía, así que estaba haciéndole una mamada, no me lo podía creer en los dos meses que salimos no me la chupó, sólo conseguí comerle el coño y unas pajas, pero me decía que chupármela no, que no quería que me fuese a correr en su boca y que no se fiaba de mi y allí estaba, comiéndole la polla a un tío que acababa de conocer y conmigo de espectador, después de un rato la vi aparecer se levantó, confirmando que había estado mamándosela, y se sentó sobre él besándole se la metió y empezó a cabalgarle, echando la cabeza para atrás yo veía como se movía su pelo, como disfrutaba, como ese coño que yo había acariciado y lamido era follado por otro, uno que acababa de conocer!!!
Me fui antes de que acabaran,me marché con lágrimas pensando como podía haberme humillado de esa manera, me juré a mi mismo que no volvería a hablarle esa noche no dormí, no podía dejar de verlos allí follando en el coche, pero algo extraño me pasaba, estaba superexcitado
todos los días después de ese sábado , estaba muy excitado recordando lo que vi, por supuesto no la llamé, no merecía la pena, pensaba yo
qué equivocado estaba, y tardé años en darme cuenta de lo que aquella mujer podría haber significado para mi, con una buena comunicación entre ambos tan sencillo como decirle: “folla con quien te apetezca, disfruta de la vida, yo me encargo de todas tus demás necesidades para que no tengas que hacer nada más que lo que te apetezca”
Claro que ella tampoco lo habría entendido entonces, tenía 19 años, yo 21, éramos demasiado jóvenes y no habíamos oído hablar ninguno de cosas como hotwife o cuckold.
Como he dicho, eso fue una noche de sábado hasta ese momento quedábamos todos los días, pero claro, dejé de llamarla aunque el viernes siguiente me llamó ella ,era la época premóvil, llamaban a tu casa y contestabas sin saber quién era, otros tiempos.
Me dijo: “hola” contesté de la misma forma y ella me preguntó: “qué te pasa?”
yo alucinaba: “qué me pasa?, nada, que ya no salimos juntos, no? cortamos en la discoteca”
Yo trataba patéticamente de salvar mi orgullo, dándole a entender que nuestra discusión había supuesto el final de nuestra relación, así que su polvo, técnicamente fue posterior a nuestra relación y no fueron cuernos para colmo le digo que he empezado a salir con otra chica
no era cierto, y ella lo sabía, más patético todavía y me dice: “bueno, entonces no pasa nada, los dos nos hemos puesto los cuernos”
“ven a recogerme a las 10”
cuando colgó me dije: “qué se joda! quién se ha creído que es?”
Eran las 6 de la tarde, a las 10 estaba yo en la puerta de su casa como un reloj, allí plantando con mis cuernos pensando en si sería capaz de perdonarla y salvar aquello claro que no hizo falta.


Ella me dijo que quería seguir saliendo conmigo, pero sólo como amigos, ni besos, ni por supuesto sexo de ningún tipo no pude más,
le dije que no podía hacer eso y me dice: “por qué, ya tienes novia, no? me has dicho que has empezado a salir con otra, así que podemos ser amigos”
Era humillante me destrozó.
Era muchísimo más inteligente que yo, y más perversa, después supe que su padre había sido un cabrón con su madre, y que yo no era el primero al que destrozaba así, por lo que imagino que era una venganza contra el género masculino, pero todos mis amigos y, sus amigas, se enteraron de mis cuernos. Esa cara con la que me miraban ellas, sus amigas, con esa media sonrisa, esa condescendencia, la cara con la que se mira a un pobre cornudo con minipolla lo que ella hizo fue castrarme socialmente ninguna otra mujer de nuestro círculo de amigos se enrollaría conmigo es como si me hubiese agarrado las pelotas y la polla y me hubiese dicho:

“esto de aquí, no vas a poder usarlo nunca más en este barrio, y a continuación hubiese arrancado mi masculinidad de un golpe”

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